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Guinea Bissau y el archipiélago de las Bigayos

By on 24 agosto, 2019

Viajando a la aventura por Bissau y el Archipiélago de las Bigayos en una semana


Vuelvo a África

1 de marzo

Vuelvo a África, vuelvo a Guinea Bissau. Es la cuarta vez que visito este país. Un país pobre pero fantástico y tremendamente interesante. Una nación de la que me enamoré nada más verla. La última vez hace tres años. Ahora volamos para celebrar nuestro aniversario. Yo quería que fuera en Guinea Bissau.

Con Xaquín he descubierto todo pero sobre todo me he descubierto a mi. Juntos encontramos África que lleva acompañándonos varios años. El continente negro siempre ha sido testigo de nuestra inquietud, de nuestro incontrolable deseo de conocer, de saber, de vivir, de disfrutar alejándome de las personas que me hacen perder el tiempo con frivolidades, palabrería hueca y conversaciones vacías.

Nos casamos en África

En el Consulado de Lagos (Nigeria) celebramos nuestra boda. Nos casó el cónsul de España

Nos enamoramos de África, de su gente y de su vida. Aprendimos de África casi todo. Escribimos sobre África y siempre volvemos a África.

Ese hallazgo del continente negro para mi ha sido una salvación. Un abrazo liberador, una oportunidad, tengo algo que contar. Ahora ya conozco más de 30 países africanos.

Decía Goethe en su viaje a Italia, «Nada, por mucho que se busque, es comparable a la nueva vida que experimenta una persona reflexiva cuando observa un país nuevo»

Viajar por África ha sido mi manera de oponerme a una sociedad del bienestar que no me gusta nada

De Africa he aprendido la sorpresa, lo imprevisible, lo inesperado, lo no decidido, lo que no esta determinado, cambiar de idea, dar el vuelco a cualquier decisión y saber adaptarme a cualquier circunstancia. El mejor aprendizaje africano.

Una mujer busca comida entre buitres en Bissau

Ahora volamos para volver a ver los carnavales de Bissau

Son los más importantes del continente negro. Me dejaron fascinada hace unos años. No tienen nada que ver con nada. Son absolutamente brutales como todo lo que hay en este amado continente. Una eclosión de belleza, atractivo, suntuosidad, colorido, ferocidad, brutalidad animal como solo se puede ver aquí.

Una mujer en el Carnaval de Bissau

El vuelo de Air Maroc con escala en Casablanca ha sido perfecto. Llegamos a las doce de la noche a Bissau sin muchas aspiraciones a estas horas de poder disfrutar de esta todavía fantástica noche y sin ninguna certeza de que en la «Pensao Creola» tengamos un cuarto para dormir. Esto es África.

Un taxi de «confianza» nos saca del aeropuerto para llevarnos al centro de Bissau donde se encuentra nuestra pensión. A pesar de la hora, hay mucho ambiente en las calles por el carnaval aunque la luz pública es inexistente. Pequeñas lumbres y velas en cientos de puestos callejeros iluminan la noche.

Hay suerte, tenemos cuarto en la Pensao Creola, no me lo creo. Nuestra terraza favorita cerca de la Pensao todavía esta abierta donde te sirven las mejores caipiriñas del mundo.

Me siento tan feliz cada vez que piso este continente y sobre todo este país con el que ya tengo lazos de familiaridad y de cercanía. Me siento como en casa. La temperatura es perfecta. Todo es conocido y familiar.

2 de marzo

La Pensao Creola en Bissau

Nuestro cuarto en la Pensao Creola es sencillo, sin pretensiones entre albergue y pensión pero tenemos ventilador, mosquitera y un sencillo baño privado, ¡que más se puede pedir en África!. Es una especie de backpacker cuyo propietario es Marcel, un suizo de unos setenta años o más casado con una chica guineana. Marcel dice que Lina esta de vacaciones en Europa. Las malas lenguas comentan que se han separado.

El desayuno en «El Imperio» es un clásico de Bissau

La cafetería pastelería «Imperio» aparece en la mañana tan fantástica como siempre. La calle principal frente al cine abandonado donde se encuentra la terraza con las mejores caipiriñas del mundo aparece asfaltada. Es una novedad.

Cine abandonado en calle principal de Bissau

Las calles de Bissau hace tres años eran arena y barro

«El Imperio» como siempre esta a reventar, un remanso de paz junto a la embajada española. Allí te encuentras a todos los compatriotas que viven en Bissau y que cada día se dejan caer por este lugar. Hoy hay ambiente festivo porque es sábado y se inaugura el carnaval.

No luce un sol espléndido sino una bruma de arena del Sahel pero Bissau sigue tan maravilloso como siempre.

Tenemos que cambiar dinero

Nos encontramos con Samu, nuestro cambista de confianza en el restaurante del portugués «comandante» Antonio que sigue como siempre sentado delante de la televisión en la terraza de su negocio viendo la RTP (Televisión de Portugal) con su enorme panza vociferando a sus empleados.

Nos reconoce a la primera. Comenzamos con él una conversación como siempre interesante. Nos pone al día de novedades y cotilleos. Nos explica la situación de cara a las próximas elecciones legislativas del próximo domingo, 10 de marzo.

No oculta su desgana, apatía y desconfianza ante un cambio de las cosas. Dice que hace dos días hubo dos muertos en un enfrentamiento callejero. Pedimos algo de comer mientras parloteamos sobre la guerra de Angola cuando el comandante participo en 1971, del narcotráfico y de este estado fallido, etc.

Dando un paseo por el puerto descubrimos ociosas y aburridas las dos patrulleras que la Guardia Civil donó al gobierno de Bissau para luchar contra el narcotráfico. Las cosas en este país no cambian.

Un paseo por el Bello Bissau con su aire decadente de ex colonia portuguesa. La gente con sus sillas a la fresca.  

Un paseo por Bissau. La Casa de derechos

Nos vamos a las barracas del carnaval. Han cortado el tráfico porque se inaugura para los niños, las «crianzas». Cenamos en una de las cientos de barracas con olor a frango y a pescado. La ciudad esta a reventar.

Varios chicos durante el Carnaval de Bissau

Esta siendo muy complicado poder sacar la acreditación para hacer fotos. Nadie sabe donde se puede sacar. Los hay que dicen que en el Ministerio de Cultura, otros que en el Ministerio de Educación. Yo solo sé que sin licencia no hago ni una foto. En este país no se andan con tonterías y no quiero problemas.

Una chica durante el Carnaval de Bissau

Estamos hasta las narices de dar vueltas como peonzas para sacar la condenada credencial. Nada menos que 15000 cfa para sacar la cámara durante el desfile.

Ambiente durante el Carnaval de Bissau

Comienza el Carnaval de Bissau

3 de marzo

Mascaras durante el Carnaval de Bissau

Desayuno en «El Imperio», el clásico de Bissau. En la mesa de al lado, dos españoles, uno de ellos con un bebe. Me suena su cara. No ha pasado ni un minuto cuando se acerca a nosotros. Es Roberto, el médico que conocimos hace tres años de la ONG española que trabaja en el Hospital Central de Bissau con niños.

Lleva ya cuatro años aquí haciendo cirugía. Nos cuenta que se ha «emparejado» con una chica de color. Comparte mesa con ella y con su compañero de trabajo. En Bissau hay pocos lugares de ocio para pasar una mañana de domingo y «El Imperio» es el «number one».

Nos cuenta que su hospital es pavoroso y que este país no tiene remedio. Esta asombrado porque tiene ya localizados a cien paralíticos cerebrales por todo el país. No se explica como han podido sobrevivir entre tanta miseria.

Roberto explica que en Guinea Bissau no hay albinos aunque nacen porque él ha visto los nacimientos, sin embargo, no se ven por las calles.

Tiene sólo controlados a tres síndromes de down. Nos explica que como en otros países africanos, los matan al nacer, lo mismo que a los gemelos. A veces, la misma madre elige a uno y al otro simplemente no le da de comer. Otras veces, el padre se lleva al bebe que no quiere por tener alguna malformación o por creer que trae mala suerte a la familia o que tiene al demonio dentro, matándolo exactamente igual que a un pobre animal.

A estos niños en la República de Benin se les llama «los niños malditos»

Imposible saber de que lugar parten las comparsas del Carnaval. Hay quien dice que comienza a las cuatro de la tarde desde un lugar cerca del aeropuerto, c’est l’Afrique.

Unos chicos de una comparsa durante el Carnaval de Bissau


Una chica durante el Carnaval de Bissau

Antes un agua «do Castelo» en casa del «comandante Antonio» escuchando sus historias, sus magníficas historias sobre la guerra de Angola y sobre este narcoestado. Por la casa del comandante desfilan todos los portugueses que se dejan caer por Bissau. Es otro clásico de esta ciudad.

Un chico con su lanza durante el Carnaval de Bissau

En este carnaval, por primera vez, veo muchos blancos en grupos de tres o cuatro paseando con la mochila a la espalda y la botella de agua en la mano.

Una mujer mira a la cámara durante el Carnaval

No sabemos todavía que vamos a hacer los próximos días. Tenemos reservada plaza en un ecolodge en la isla de Orango. Es un reto porque nunca hemos conseguido llegar a esta isla. Al día de hoy todavía, no tenemos ni idea de como llegar hasta allí. También se nos pasa por la cabeza viajar al interior de Guinea Bissau, en concreto a Kafu porque es el único lugar que tiene un hotel decente. Fuera de las islas del archipiélago de Bijagos no hay salvo en Bissau, un hotel que cumpla mínimas condiciones.

Una de las bellezas del Carnaval de Bissau

Por fin, hemos localizado el punto de salida de las comparsas del carnaval bajo un sol que te parte en dos.

Un grupo de chicas en el Carnaval de Bissau
Diferentes momentos del Carnaval de Bissau

No ha pasado ni un minuto desde que saco la cámara de fotos cuando viene el imbécil de turno a pedir mi credencial. La enseño pero le da igual, dice, y se queda tan ancho que aquí no puedo sacar fotos, tiene cojones.

Me ha costado sacar la credencial 15.000 cfa. Aquí todos los negritos estan sacando fotos como locos. Esto si que es racismo. Estoy muy cabreada.

Un grupo de chicas durante el Carnaval de Bissau
Chicos vestidos de ceremonia para el Carnaval

Visualmente esto es una maravilla. Las chicas se adornan el cabello con cuentas y conchas. El peinado lleva gruesos cordones y nudos de abalorios que cuelgan de sus cabezas. Visten prendas especiales, las mismas que muestran en sus ritos de iniciación de niña a mujer.

Unas mujeres en el Carnaval de Bissau

Llevan pareos, pesados collares y faldas de paja y corcho. Llevan cientos de años vistiéndose para sus rituales. Las chicas untan con aceite de palma sus bellísimos cuerpos.

Una mama con su niña en el Carnaval de Bissau

Los chicos vestidos con adornos ancestrales, plumas, collares, cintas, cascabeles. Se frotan con ceniza de carbón para blanquearse la piel. Les proporciona un color grisáceo al cuerpo y a la cara como señal de guerra. Están nerviosos, es su gran momento. Espontáneamente se ponen a bailar y a moverse desenfrenadamente. Tocan los tambores danzando sin parar.

Un hombre apunta con su lanza ancestral en Bissau
Un adolescente durante el Carnaval de Bissau

A pesar de haber pagado 15000 cfa no voy a poder sacar más que unas fotos robadas en esta locura de color. Es la eterna lucha en África entre el poderío del negro y su odio ancestral contra el blanco. Lo he visto en toda África, una venganza de años de colonización. Su momento de poder es el situar al blanco donde tuvo que estar siempre. C’est l’fAfrique complicada pero maravillosa a morir.

Un chico con máscaras de carnaval en Bissau

Ahora que estoy en el Carnaval de Bissau, disfrutando de esta maravilla. NO quiero que me cuenten como es África ni quiero leer los relatos de otras personas. NO quiero ver fotos. Quiero viajar y sentir lo que siento en este momento en un día intenso, caliente y radiante de vida africana.

Un chico con señales de guerra en el Carnaval de Bissau

Intento capturar con la mirada lo que estoy viendo para que se quede para siempre grabado en mi cabeza, en mi memoria, en mi retina y no desaparezca jamás.

A veces pienso que no voy a volver a Bissau ni a las Bigayos porque hay muchos lugares nuevos que me están esperando. Mi mirada se tiñe de algo definitivo con intención de recordar.

Un chico durante el carnaval de Bissau

El carnaval esta resultando genuino y de una belleza sin igual. Hay muchos más europeos, cámara en mano que hace cinco años. Hay hasta un dron grabando desde el aire.

Los chicos de la guerra de Bissau

Danzas, gritos, cánticos del África más brutal se asoman a este escenario único que es el carnaval de Bissau.

El Carnaval de Bisau es insuperable

Una ducha, un rato de descanso y a cenar por Bissau. Nos han recomendado un restaurante portugués. Una buena cena con bacalao y vino del Dao ¿que más se puede pedir a la noche africana?.

Volvemos a la Pensao Criola dando un enorme paseo porque el tráfico esta cerrado por el carnaval. En Bissau no hay ninguna sensación de inseguridad. Las calles están casi a oscuras, apenas hay alumbrado público pero no tienes temor de ningún tipo. Lo único que es peligroso en la oscuridad son los numerosos socavones y zanjas de la calle porque te puedes partir las piernas si no estás bien atento.

Carnaval de Bissau verlo para creerlo

Mañana nos vamos al archipiélago de las Bigayos. En principio a «PontAnchaca», en la isla de Rubane. Solange es su dueña, una francesa de dudosa reputación que es una institución en Guinea Bissau. Tiene un lujoso lodge de alto standing. Es el África más exclusiva. Un autentico lugar para perderse.

La mañana la hemos dedicado a hacer las cosas que se hacen en Bissau. Desayunar en «el Imperio» saboreando sus maravillosos zumos de sabores desconocidos. Encontrarte y saludar a los compatriotas expatriados que se dejan caen por aquí.

Una chica durante el Carnaval de Bissau

Conocemos a Oscar, un funcionario español de la embajada que lleva casi dos años destinado en Bissau. Dice que hay poco que hacer en el tiempo libre. Oscar lo dedica a hacer deporte en el gym del Hotel «Ceyba». También devora libros y se traga todas las series que puede.

La impresión que tiene de Bissau es la de un pueblecito o pequeña ciudad de provincia española donde nunca pasa nada de nada ni siquiera pasa el tiempo. Se muere por volver a España. No conoce el archipiélago de las Bigayos que es la joya de Guinea Bissau. Comparte un piso «carísimo» con un colega para las prestaciones que tiene. Le quedan meses para volver a España.

Así es el Carnaval de Bissau

Me he encontrado por África a muchos españoles destinados por trabajo que apenas salen del hotel en su tiempo libre. No conocen el país. Les aterroriza el tiempo libre porque no saben como emplearlo aunque también me he encontrado a otros que apuran cada gota saboreando y profundizando cada día en el país.

Mujeres danzando durante el Carnaval de Bissau

Lo cierto es que Oscar dice que África le ha hecho mejor persona y que se va de aquí con un buen aprendizaje. Le cuesta todavía entender que los africanos sin tener nada de nada siempre tengan para ti, la mejor de las sonrisas.

Nos despedimos también de Marcell y de la Pensao Creola. Nos vamos al puerto con nuestra maleta roja a esperar y esperar porque las cinco se convierten en las seis y media hasta que salimos con nuestro barco hasta la isla de Rubane y PontAnchaca.

Camino del Archipiélago de las Bijagos


La llegada a PontAnchaca esta resultando maravillosa porque cae la tarde en el Atlántico mientras navegamos. El mar tiene un azul tan claro que solo se distingue una pequeña embarcación que navega a nuestro lado. Verdaderamente parece un lienzo.

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