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«Las fronteras se cruzan de noche» de Xaquín López

By on 21 marzo, 2015

«Las fronteras se cruzan de noche»

Es un duro y tenso relato periodistico donde se denuncia el tráfico de niños en el Golfo de Guinea. La ruta de la esclavitud infantil dibuja una siniestra línea paralela a la costa. En su origen se encuentran la poligamia y la extrema pobreza de la zona.

El viaje de esta nueva forma de exclavismo empieza en los poblados de Benin, un pequeño país de África occidental, y termina en las plantaciones de cacao de Costa de Marfil y en las canteras de Nigeria.

Niños de hasta cinco años están condenados a recolectar hablas de cacao en mitad de la selva marfileña o a cavar zanjas en las canteras de Abeokuta. Niños para los que, en pleno siglo XXI, palabras como infancia, educación o familia apenas son algo más que una lejana utopia.

Xaquín López (Chantada (Lugo), 1962) periodista con más de treinta años de oficio en TVE, está especializado en África. En este trabajo de investigación se infiltra en las mafias de los traficantes benineses, para lo cual se subió a un autobus que llevaba a tres niños esclavos de Benin a las plantaciones de cacao en Costa de Marfil. Un reportaje en EL PAIS y en la prensa internacional sobre este asunto merecieron el premio INFANCIA y PERIODISMO 2007.

La otra ruta de la esclavitud le lleva a Nigeria, donde por primera vez un periodista fue testigo de la explotación infantil en las canteras de Abeoku

Prólogo de «Las fronteras se cruzan de noche»

"Las fronteras se cruzan de noche" de Xaquín López

Para escribir este libro me despojé de mi piel blanca de yovo en el avión de Air Maroc que me lleva a Cotonou. Cambié mis botas trotamundos por unas sandalias de plástico y mis ropas de «coronel tapioca» por una blusa estampada, larga casi hasta las rodillas, y pantalones a juego. Para sobrevivir a este libro vendí­ mi compasión y mi conciencia a cambio de poder mirar el paí­saje del Golfo de Guinea por la ventanilla del autobus. A pesar de mis esfuerzos por ser otro, mi yo ha vuelto en un avión de Air Maroc con la mirada y el recuerdo de Enmanuelle como eternos compañeros.

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