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Viajando por …
Mapa de África
Una niña del Lago Chad
Africa Diario de viaje

El Lago Chad, última etapa de un viaje por Camerún y hoy misión inalcanzable

By on 15 agosto, 2016

Hoy es imposible llegar al Lago Chad porque se ha convertido en el refugio de Boko Haram. Nosotros hemos sido quizás, los últimos occidentales que han podido disfrutar de la belleza de sus orillas.  En estos momentos, el avance de los radicales de Boko Haram pone en peligro a las poblaciones en las islas y en las orillas del Lago.

(agosto de 2011)

Llegar al Lago Chad es muy complicado. No es posible ir con cualquier guía que no conozca las zonas desérticas que hay que atravesar. En la época en la que vamos nosotros las temperaturas alcanzan 50 grados. Es imprescindible buscar un buen guía. Hemos conocido a Ali y nos lleva en su pickup. Nos acompañan un chico japonés y un universitario camerunés que recorren este país y que también quieren llegar al último lago que queda en el Sahara.

El Lago Chad es una especie de oasis en medio del Sahel, la zona semiárida que se interpone entre la sabana africana al sur y el desierto del Sahara al norte. Es una zona marcada por el avance imparable del desierto. Se trata de un lago de agua dulce con poca  profundidad y un fondo muy plano. Hace décadas tenía una profundidad de 7 metros, hoy día no tiene más que metro y medio. El lago Chad se encuentra situado en la frontera entre Chad, Niger, Nigeria y Camerún. Su caudal siempre ha sido muy variable porque depende de las escasas lluvias estacionales y de los ríos que vierten en sus aguas. El río Chari es uno de ellos. Las poblaciones cercanas se han adaptado a esta situación dedicándose a la pesca, base de su alimentación que complementan con actividades agrícolas de carácter tradicional.

Niños en Blandoua

Si se quiere visitar y navegar por el Lago Chad hay que llegar a la ciudad de Blangoua, a orillas del lago. Imprescindible un guía experimentado y coche porque no hay transporte público. Las temperaturas son extremas y una avería o perderse en este desierto puede resultar fatal. La ruta desde el Parque Nacional de Waza a Blangoua más o menos dura un día completo.

Blaongoua a orillas Lago Chad

Después de un recorrido agotador e infernal con cerca de 50 grados de temperatura hemos llegado extenuados a Blangoua. Aunque el coche de Ali tiene aire acondicionado y la conversación con nuestros amigos es interesante estamos sucios y desfallecidos. Hay que  registrarse en la comisaria del pueblo. Es un requisito obligatorio debido al aislamiento y a la cercanía del Lago, territorio que comparten varios países.

La misión católica en Blangoua

Nuestros amigos camino del Lago

En Blangoua solo tenemos la opción de alojarnos en la Misión Católica. Estuvo gestionada por misioneros catalanes aunque ahora el último padre anciano y enfermo se ha vuelto a España. La gente de Blangoua regenta ahora la misión y se nota. Esta sucia pero tiene una ducha donde quitarte el calor y la suciedad del desierto. Vamos a dormir en una de las habitaciones y nuestros compañeros de viaje en otra. Alí se ha traído mosquitera y prefiere dormir al aire libre.

Alí ha sido más listo

Antes vamos a dar un paseo por este poblacho y mañana de madrugada salimos para la isla de Kofia, en el centro del Lago donde hay un mercado al que vienen comerciantes de todos los países con los que el Lago hace frontera.

Tenemos que alquilar una piragua para recorrer el Lago y llegar a la isla de Kofia. La gente de este lugar no esta acostumbrada a ver occidentales y somos la novedad. Hemos encontrado un único, pequeño y escondidísimo garito donde podemos tomar unas cervezas y combatir el insoportable calor. Esta zona esta muy islamizada y el alcohol es un bien inalcanzable pero hemos tenido suerte y en este chamizo, nos ofrecen una buena birra fresca. Los niños se quedan alucinados porque me ven fumar. Me he sentado al borde del lago a la caída de la tarde y tengo a cincuenta críos observándome callados, nunca han visto a una mujer fumar un cigarrillo. Tengo la sensación de ser una auténtica estrella de cine. Esta gente vive en el aislamiento más increíble.

De camino al Lago Chad

 Sin embargo, a pesar de su aislamiento, me ha hecho gracia encontrarme con este letrero en una barquita en la que ponía textualmente REAL MADRID

Una mujer del pueblo nos ha hecho un arroz para los cinco y lo hemos tomado tirados en el suelo en una alfombra viendo las estrellas del desierto. No recuerdo haber visto nunca un cielo igual.

Barcaza en Blangoua

La noche ha sido insoportable. Nos daba miedo abrir las ventanas por si se colaban los mosquitos y nos comían vivos. No tenemos en la misión mosquitera. Las camas están bastante sucias y hemos dormido vestidos. El calor insufrible, tan insoportable que a mitad de la noche ya me ha dado igual la suciedad, los bichos, culebras y he abierto ventanas para poder respirar.

Alí, nuestro guía ha sido más listo y se ha puesto a dormir en el recinto exterior de la misión, en un pequeño colchón que ha pillado por algún rincón.

Navegando hacia la isla de Kofia

Poblados vistos desde el Lago Chad

Salimos en  una barcaza hacia la isla de Kofia. La travesía va a durar unas dos horas. Vamos casi en la noche porque el sol a otra hora sería inaguantable. Durante nuestra travesía, pasamos por poblados y vemos la forma de vivir de la gente a sus orillas.

Las mujeres hacen la colada en la madrugada en las orillas del Lago Chad.

Mujeres a orillas del Lago Chad

Estas otras lavan los cacharros y la ropa durante la mañana

Mujeres lavando en el Lago Chad

Recorremos las callejas de la isla de Kofia en el centro del Lago
Paseando por el Lago Chad
Dando un paseo por la isla de Kofia, nos encontramos esta escuela, en pleno centro del Lago Chad. En esta escuela las niñas a un lado y los niños a otro. Saludamos al maestro durante nuestro paseo y rechaza mi mano por ser mujer. Nos dice a los cinco que tocar a una mujer le puede contaminar.
Niños en escuela islamica en el Lago Chad

El profesor se dirige a los niños de su clase. Las niñas están al otro lado separadas de los niños y cubiertas de los pies a la cabeza

Tienen una pizarra en la clase

La mirada de una niña en su clase se llena de sorpresa ante nuestra visita.

Otra niña hace sus deberes en la isla de Kofia, en el centro de Lago Chad.

Niña haciendo los deberes en la isla de Kofia

Hemos tenido la suerte de conocer a los hombres y mujeres en esta parte escondida del mundo y conocer su forma de vivir.  Nos acercamos al mercado para observar a los comerciantes que vienen de los países con los que el lago hace frontera.

Las orillas del Lago Chad

Trasiego en el mercado

Hay mucho trasiego de comerciantes que van y vienen. Se vende de todo.

En el mercado venden de todo

-vendedores en el Lago Chad

Los hombres se asean unos a otros

Los hombres se asean unos a otros

Ahora es imposible poder conocer esta forma de vivir. Los terroristas de Boko Haram han encontrado en este lugar uno de sus principales refugios.

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